11 de septiembre de 2008

Oesterheld vuelve en una historieta


Se acaba de editar en España una biografía de los periodistas Judith Gociol y Diego Rosemberg, por supuesto en el formato que más le hubiera gustado al genial historietista argentino.

Este año apareció en España una biografía en formato de comic del inolvidable autor de 'El Eternauta', que estuvo a cargo de los periodistas Judith Gociol y Diego Rosemberg.
La colección española de comics Sins Entido (sic), anunció la publicación del libro 'Oesterheld. Rey de reyes', que pone en foco a uno de los forjadores de la historieta argentina.
'El libro va a salir también en consonancia con otras fechas, ya que hace 50 años Héctor Germán Oesterheld fundaba con su hermano Jorge las publicaciones Hora Cero y Frontera, creaba personajes como Ernie Pike y Rolo el Marciano, y aparecía 'El Eternauta'.
Al tiempo que una historia de vida, esta biografía propone un recorrido crítico por las distintas etapas, formulaciones expresivas y personajes -Tioconderoga, Bull Rockett y Mort Cinder- en un abordaje que ubica la historieta citada, inicialmente con dibujos de Solano López, como uno de sus puntos cumbre.
De Oesterheld -nació en Buenos Aires en 1919 y creó unas 160 historietas- resaltó la periodista Gociol la calidad narrativa.
'El uso del lenguaje -dijo- la construcción de personajes, la tensión del relato: un narrador que eligió ese formato porque confiaba en la historieta como un vehículo de comunicación de enorme alcance popular. También escribió cuentos infantiles e historias de ciencia ficción'.
Oesterheld, según Gociol -coautora de los libros: 'Un golpe a los libros' y 'La historieta argentina'-, fue un precursor en varios sentidos: 'El héroe colectivo, la localización en una geografía concreta y reconocible, y sus argumentos que van más allá del maniqueísmo de héroes buenos, justos y triunfadores'.
Sobre los dibujantes que trabajaron con Oesterheld, la periodista adujo que cada quien hizo su aporte personal, aunque nombró a Solano López y Alberto Breccia por las historietas 'El Eternauta' y 'Mort Cinder': 'sumamente popular la primera y consagrada por su calidad la segunda'.
La apertura de Oesterheld, está marcada también por su labor editorial, y las revistas y editoriales que fundó en los años 50. Para Gociol, revistas como Hora Cero y Frontera fueron parte de: 'el auge editorial de esos años, que conjugó cantidad y calidad, aunque la empresa no se sostuvo económicamente'.
En la misma dirección, 'ese modo de la industria cultural –pensado para hacer productos buenos, pero también baratos, que se vendieran en los quioscos y llegaran a los sectores populares- marcó a Oesterheld y le dio un training enorme para producir con ritmo fabril: mucho, rápido y bien'.
Desde el anecdotario nutrido del personaje llegan las versiones de que le ofrecieron escribir la vida de Perón en 1951. Esto, según Gociol, lo narra la viuda del guionista, Elsa Sánchez Oesterheld: 'dice que a su marido lo llamaron de la presidencia pero se negó, ya que por entonces era un ferviente antiperonista'.
Otra anécdota lo muestra como creador de un personaje popular del cómic infantil vernáculo: la 'Bruja Cachavacha'. Gociol contó que aunque un grupo de seguidores fanáticos de Cachavacha sostienen que fue una creación de García Ferré, 'un personaje con ese nombre apareció 15 años atrás en la tira 'Gatito', que Oesterheld firmó con el seudónimo 'Sánchez Puyol''.
Sobre los cruces entre Jorge Luis Borges y Oesterheld, también hay indicios de que se conocieron cuando el autor de 'El Aleph' era director de la Biblioteca Nacional: 'el guionista lo iba a buscar -aseguró Gociol- y salían a caminar; compartían el amor por la ciencia ficción. Con el tiempo quedarían, ideológicamente, en polos opuestos.
El guionista, con sus cuatro hijas -Beatriz, Marina, Estela y Diana- integra las listas de víctimas del terrorismo de Estado; se presume que fue detenido en La Plata el 29 de abril de 1977.
Por diversos testimonios, habría pasado por varios centros clandestinos como Campo de Mayo, el Vesubio y el Sheraton; lugar donde compartió cautiverio con el sociólogo Roberto Carri y el cineasta Pablo Szir.
Gociol subrayó que el autor de 'El Eternauta', no dejó de crear ni en la clandestinidad, ni cuando permaneció prisionero de la dictadura.
'Escribía en la isla del Tigre donde buscó refugio; por esos años iba a la editorial Columba, clandestino y hasta llegó a dictar guiones desde teléfonos públicos'.
'Aún secuestrado siguió trabajando -acotó. Los militares le pedían una historieta sobre San Martín; él aceptó pensando que ganaba tiempo', relató Gociol.
Refiriéndose a la figura mítica de Oesterheld, Gociol apuntó que es difícil definir qué es un mito, en una persona cuya vida fue a un ritmo de producción y de acontecimientos tan concreta, pero quizás fue justamente lo que lo mitificó: 'la cantidad de obras y su calidad, así como los acontecimientos políticos que surcaron sus días y su muerte, la de sus hijas y yernos'.
Su obra está abierta a lecturas diferentes, remarcó Gociol, en el análisis de quienes 'siempre andan tras la pista de alguna historieta desconocida o de precisar nuevos datos. Todo lo que daría cabida a nuevas interpretaciones. El tiempo y el recambio generacional dan posibilidad de revisar lo vivido desde una perspectiva de época'.

Un estilo nacional definido
Héctor Oesterheld instaló 'un estilo de historieta nacional definido y reconocido en el mundo, incluso mucho más que puertas adentro', sostuvo Judith Gociol, coautora junto a Diego Rosemberg de una biografía sobre el guionista.
Oesterheld fue, además, precursor en otras áreas que quedaron opacadas por el reconocimiento de sus guiones: 'Escribió cantidad de cuentos para chicos que si bien mantenían los cánones tradicionales, fueron publicados cuando la literatura infantil apenas estaba desarrollándose.
Además fue partícipe de momentos clave de la cultura nacional; integró el equipo de la revista Más allá, prestigiosa publicación de ciencia ficción, cuando el género atravesaba un momento de fuerte difusión en el mundo y en el país. Trabajó en la editorial Abril, que impuso nuevos modos de relacionarse con la industria cultural y el mercado; fue paradigmático en este sentido'.
Para Gociol, Oesterheld pensaba a la historieta como vehículo didáctico, formativo y educativo: 'Confiaba enormemente en la capacidad de los cuadritos para informar, formar, o transmitir una idea política; como en La guerra a los antartes o el último Eternauta, y sus historietas aparecidas en el diario Noticias'.
'Oesterheld. Rey de reyes', será editado en la colección de comics Sins Entido, que dirige Jesús Cuadrado, autor de varios libros del género tales como: 'Diccionario de uso de la Historieta española', 'Atlas español de la Cultura Popular: De la Historieta y su uso' y 'Psicopatología de la viñeta cotidiana'.