28 de mayo de 2008

Trascender el tiempo

Tal vez los nombres descartados para esta revista, ayuden a comprender el sentido que buscaron darle sus hacedores, compaginadores, recopiladores, buscadores de publicidad y diagramadores. Alguno dijo que "Naranjo en flor" podía ser un buen título para comenzar la discusión. Se lo descartó más que nada por su sabor a tango. Ya se sabe, no se debe confundir a los lectores con falsas pistas acerca de lo que leerá. "Margen" fue otra idea que se lanzó a la mesa de discusión. "Al margen", completó otro y la idea comenzó a prender. Pero, el margen es algo que está fuera y podrían haber quedado descartados, temas que sí nos interesaba analizar. Después vino "Signo" y de allí pasamos a "Cifra". "La cifra" fue un nombre que gustó. Inmediatamente se creó un correo usando ese nombre. Pero alguien recordó que la Universidad Nacional, haciendo referencia a una frase de Holderlin, tiene una revista que se llama así. Hasta que finalmente de un informe que Alberto Tasso presentó acerca de su trabajo en el Fondo Nacional de las Artes y recordando viejas y amables polémicas entre los simpatizantes de las comas y los puntos en los escritos, nació el nombre de la publicación: "El punto y la coma".

Pretendemos ser una revista que trascienda este tiempo de Santiago, que se evada de sus fronteras, que se pueda mostrar, no como un producto provinciano y coyuntural sino -sin jactancias vanas- como un aporte a la cultura y la educación universal. Durante mucho tiempo hemos acariciado la idea de esta publicación, pero no lográbamos hacer confluir todos los factores destinados a concretarla. En una palabra, cuando no nos faltaba dinero, el tiempo no nos alcanzaba o los medios no estaban a nuestro alcance. Ahora, que finalmente llegamos a los kioscos, esperamos que los lectores, siempre atentos, enmienden ideas, aporten su opinión y marquen los errores que seguramente hemos cometido. Si como decía San Agustín, no hay tiempos mejores ni tiempos peores, seamos mejores nosotros y los tiempos serán mejores, entonces nuestro objetivo es mejorar en cada número sólo para aportar otro grano de arena al engrandecimiento de la cultura y la educación de Santiago y la Argentina.