26 de junio de 2008

Cuchumbo


Karen Julissa Zelaya(*)

Pasa, ¿qué te doy para tomar? sí, siéntate por ahí. Hice un rompope que cuando le di a probar a mi mamá, dice que le dio como calor y empezó a sentir que por cualquier cosa que le contabas se reía. Yo no sé si esta bueno o pecaminoso como dice doña Mercedes, aquí te traje uno, ¿vos me decís a qué te sabe.?

Te voy a contar como la hemos pasado aquí en San Pedro Sula, en este mes de diciembre, pues empezamos como el 9 y 10 de diciembre viajando a un pueblito pintoresco como muchos de por aquí, se llama Trinidad, en el departamento de Santa Bárbara ahí se realizan todos los años en esas fechas unas "quemas de chimeneas" ajá, no sabes, ¿verdad? Bueno son unas figuras gigantes hechas con cartón, alambre y papel básicamente, construidas y decoradas representando cualquier personaje que se les ocurra a los artistas, los mismos jóvenes y adultos de los barrios de la comunidad; entonces se van a la calle con estas figuras y representan ahí obras de teatro popular, haciendo así derroche de su talento y al final, por la noche, la quema de estas llamadas chimeneas. ¿Qué te digo? Los niños y adultos se divierten a la par, diferente a la ciudad, muy bonito, cultura popular.

Para el veinticuatro tiempo para estar en familia, intercambio de regalos, eso sí, jugamos al "amigo secreto o cuchumbo navideño" como le decimos aquí. Por darle regalo a cada miembro de la familia quedamos en calle, hacemos una lista de los integrantes, cada uno escribe tres cosas que le gustaría les regalaran, revisas quien te toca a vos y listo, vas a ver lo que podés comprar, los que salen siempre ganando son los más pequeñitos, a esos todo el mundo les regala, hasta la vecina les trae unos dulces.

Mirá, arregle el arbolito con los mismos adornos del año pasado, solo compre una cinta para terminar la guirnalda de la entrada, ah y un atomizador con olor a "flores del campo", así decía en la etiqueta, porque olor a pino natural, ni soñando.

Las lucecitas las enciendo a partir de las seis de la tarde, ya falta poco, y las apago a las once de la noche, porque sino la factura de la luz me viene como si a todo San Pedro Sula, le hubiese puesto, árbol con todo y Nacimiento, y hablando de Nacimiento ya viste que me robaron la figurita del niño Jesús, es que yo no sé si es igual allá que acá, pero una de las tradiciones de aquí es que si pones un Nacimiento en tu casa, tenés que estar cuidando que no te roben el niño Jesús cuando llegan a visitarte los amigos después del 24 , porque si te lo roban tenés que hacer una fiesta en tu casa el día de Reyes, que es cuando te devuelven el niño, y lo recibís ese seis de enero con una fiesta , imaginate: tamales, rosca de Reyes, atole, torrejas, rompope, ponche, música… para qué te cuento, eso sí, ahí terminan las fiestas y empieza la vida real, a desarmar el arbolito, y si te convencieron en las tiendas que no hay mejor descuento que el de Navidad, si en tus tarjetas de crédito te aumentaron el limite que por que sos un "excelente cliente" y si fuiste víctima no de la época sino del consumismo, ya te fuiste.

Pero en realidad es que esta temporada desde noche buena hasta el día de Reyes le pertenece por completo a los niños, dejalos que sean felices, dejalos que se diviertan, dejalos que se les olvide la escuela, que no te vean enojado, que no te vean preocupado, que no te vean triste, que no sepan que tenés horario para las luces, acaso tus papás no habrán hecho lo mismo, mientras ellos por fuera disfrutaban diciembre con vos, por dentro pensaban en enero y vos nunca te diste cuenta. Regalemos amor siempre, no se ve, pero como se siente.

(*) Corresponsal en San Pedro Sula, Honduras.