25 de junio de 2008

Trabajo, pasión y método


El de la derecha es Ricardo Dino Taralli.

Alfonso Nassif (*)

Entre las múltiples actividades del profesor Taralli, estaba su defensa irrestricta de la cultura santiagueña. En esta nota, ese aspecto de su vida y de su lucha.



En Santiago del Estero, desde la publicación del primer libro en 1882, todavía, en estos 125 años, no se ha sistematizado la literatura santiagueña.

Si un investigador nos preguntara cuántos libros se han escrito en la provincia, no tendríamos como contestarle. Realmente, éste ha sido un tema de debate, en las reuniones de la Sociedad Argentina de Escritores y de la asociación literaria María Adela Agudo y no ha sido posible encontrar una solución, sin una beca y un verdadero equipo de trabajo. Era cuestión de entrar a los archivos, leer durante meses todos los diarios que se publicaban en la época; entrevistas con familiares de escritores en otras provincias. Por otra parte tomar cientos de notas que podían quedar en una simple estadística sin la garantía de publicar los estudios.

Hasta el año 1948 existe una nómina de todos los libros publicados hasta la fecha, obra realizada por Luis Ledesma Medina y a partir de ese año, hasta 1.980, no ha quedado registro de ediciones de libros, revistas, plaquetas desplegables, opúsculos de escritores santiagueños residentes en nuestra provincia o fuera de ella.

Importaban mucho los problemas, pertenecen a la enfermedad de la cultura. Entonces se necesita del diagnóstico y el virus venia desde arriba, sin presupuestos para la cultura, esta entra en estado de inanición y un cuerpo enfermo debilita todo el organismo.

Entonces se recurre al salvamento, aunque la cultura no muere nunca porque es el espíritu vivo de los pueblos, el rostro de su identidad, su carta de presentación ante los demás pueblos. La cultura no muere, porque los artistas siguen creando, quizá con un sinfín de necesidades.

Cuando Ricardo Taralli, como director de Cultura de la Municipalidad de la Capital , publica el primer número de Cuadernos de cultura de Santiago del Estero, tenia bien en claro la dirección que le daría a esta publicación y el verdadero significado de la empresa iniciada. En el prólogo de su primer número anuncia: "El afianzamiento cultural de un país depende directamente de la difusión continua en las diversas manifestaciones artísticas. Cuando la historia acoge en su seno -como legado insoslayable - lo permanente, brindado por una civilización, esa seguridad vital, esa trascendencia, está dada por el arte. Cuando más sostenida es una visión creativa, mayor cúmulo de grandeza espiritual y testimonio fehacientes aquilatarán la pervivencia de esa comunidad que se estudia en su transcurso temporal, en su aseveración concreta, analítica, en la esperanza presente y en su anhelo de perfección futura"

Un verdadero preámbulo cultural

El análisis científico, la exposición filosófica de un credo y la profunda observación de una realidad, hacen de las palabras de Taralli, un verdadero preámbulo, una guía precisa para los programas culturales de cualquier pueblo.

El primer Cuaderno de cultura

Independiente de los importantes trabajos insertos, figuran destacados autores santiagueños: Clementina Rosa Quenel, Horacio Germinal Rava, Domingo Antonio Bravo, Luis Manzione y María Adela Agudo en un total de 21 escritores publicados en este histórico primer cuaderno. Como contrapartida a la calidad de los autores y las notas sobre diversos temas; ciencias, ensayos literarios, investigaciones folklóricas, cuentos, poesías, figuran solamente dos fotografías en las 72 páginas del cuaderno, en una

pobre edición.

La dedicación de Taralli y el amor con que realizaba la obra, contrastaba con la burocracia, anacrónica por cierto y la incomprensión del verdadero valor del documento histórico en ejecución. El cuaderno está impreso en el peor papel, con tapa de cartulina pobre, lleva fecha de mayo de 1970. No figura el colofón con las indicaciones del tiraje de la edición, imprenta editora ni fecha de finalización del impreso. No obstante, la diagramación y la tipografía, permiten una agradable lectura. Por el cuaderno número 2, recién nos enteramos en donde han sido impresos los primeros Cuadernos, en la contratapa de este número dice "Imprenta y Boletín Oficial " Santiago del Estero, esto explica la falta de material gráfico en las ediciones, los primeros cuadernos están hechos con la vieja tipografía, letra por letra y las fotografías eran volcadas a tacos de aluminio que tenían su costo "adicional" ridículo y además la impresión era gratuita , en el Boletín Oficial, que según creo , aun estaba en la Cárcel de Varones.


Amor y talento contra las piedras

Desde 1970 a la fecha en que se dejan de publicar los Cuadernos, aproximadamente 1995, se publicaron solo 30 números.

Este cuaderno número 30 está fechado -qué ironía- también en mayo pero de 1994.

Después hubo algunos intentos pero el gran proyecto cultural ya esta muerto.

Taralli era un gladiador. Su lucha denodada solamente consiguió publicar solo treinta Cuadernos de cultura en veinticinco años.

Prácticamente una publicación por año.

Actualmente una publicación cuesta alrededor de 4.000 pesos, estimo que para la época de los cuadernos costaría mucho menos; entonces, no tiene expiación posible el hecho de que no se ha publicado un cuaderno por mes, es decir, 300 ediciones.

Serían 300 cuadernos que hubieran llevado la biografía y las publicaciones de cada autor, entonces no tendríamos que lamentar el vació que existe en la literatura de Santiago del Estero.

Esto hubiera sido un monumento cultural y un ejemplo para todo el país.

Ricardo Dino Taralli ha sido un luchador incansable.

Como director de Cultura de la Municipalidad de la Capital, ha dejado un legado que debe ser escuchado. Por cierto, estos son nuevos tiempos y soplan vientos favorables, pero la lección debe ser tenida en cuenta: sin publicaciones y sin libros estamos en la prehistoria. Ex profeso no he querido nombrar a los funcionarios de aquella época, el tiempo también los borrará si no han sabido gobernar, pero queda el nombre de un talentoso hombre que ha tenido que gladiar aun en tiempos en que nuestra civilización ha llegado a los más grandes adelantos que pueda concretar el genio humano. El ejemplo está como una profecía: "En la esperanza presente y en su anhelo de perfección futura".(*) 30 de noviembre del 2006