8 de julio de 2008

Aumento de salarios


Hugo Funes (*)

No hay dudas de que están dadas todas las condiciones para aumentar el salario de los trabajadores. Reafirmo que esto es así. Pero si nos retrotraemos a épocas pasadas donde habla de un aumento salarial era nada más que llevar los montos de 10 a 20; por el contrario la mejora del salario debe ir acompañada de una política global del Estado, que sea de crecimiento, industrialización, trabajo y proyectos en los distintos ámbitos.
Al hablar de salarios no podemos encasillarnos en cuánto recibo a fin de mes o cuánto quiero recibir. El aumento de salario debe ir acompañado por una serie de acciones por parte del Estado. Es indudable que el Gobierno tiene en la actualidad la posibilidad de aumentar los sueldos, llevando el sueldo de bolsillo a mejores condiciones.
Cuando hablamos de salarios debe quedar en claro que el término es mucho más amplio que el dinero que los trabajadores cobran a fin de mes. Salario también significa las condiciones laborales de los trabajadores, las prestaciones sociales, jubilación; no podemos encasillarnos en decir, "yo cobro 100, ahora quiero 200 pesos". Esto no niega que es importante el incremento del haber mensual.
En este punto de la reflexión quiero dejar en claro que ningún gobierno puede decir que el salario de los trabajadores, es generador de inflación. Al contrario entiendo que un mejor salario hace que crezca la economía, la producción, es decir la provincia y la Nación.
Debemos reconocer que tanto a nivel nacional como provincial se abrieron distintas instancias de dialogo, de encuentro y consenso, sobre esta cuestión. Por eso los gremios debemos estar preparados los tiempos actuales. Haciendo un poco de historia todos recordarán que algunas décadas atrás los gremios paraban una fábrica y allí comenzaban las negociaciones que posteriormente culminaban con el aumento del salario; lo mismo sucedía con los docentes quienes también apelaban a las medidas de fuerza. Hoy estamos ante una etapa en la que tanto los gremios como el Estado (y las patronales) tendrían que estar preparadas para comenzar a discutir mejores condiciones laborales, en la acepción más amplia de este término. Una vez más quiere destacar que debemos hablar del salario básico, las asignaciones familiares, la escolaridad, la capacitación en el caso de los docentes.

Si el docente tiene la posibilidad de capacitarse en forma gratuita ya está mejorando sus salarios; si cuenta con una obra social que le cubra todas sus necesidades también está mejorando su salario; si se desempeña en un ámbito de trabajo que le permita desarrollar bien su actividad sin enfermarse, también implica una mejora del salario. Son muchos los elementos a tener en cuenta cuando se desarrolla esta discusión, pero ambas partes debemos estar convencidos de esta tarea y no encerrarnos en que 200 pesos es más que 100.
Enfocado desde esta perspectiva es el primer punto a tratar en cualquier mesa de dialogo. Debe aclarar que no estoy satisfecho con los canales de conversación que se abrieron hasta ahora. Si bien tenemos una mesa de dialogo, en la actualidad no se discute el tema salarial y tampoco me satisface la forma en que se vino discutiendo hasta ahora, por algunas actitudes unilaterales que se tomaron en su momento, aunque se quisieron mostrar como consensuadas.
El Sadop no está satisfecho con la forma y el alcance del dialogo que se viene instrumentando hasta el momento, porque no se están discutiendo los temas de fondo del sector. No niego que se están conversando cosas importantes, por lo que es necesario revalorar la función de esta "Mesa de Dialogo y Trabajo", pero no se están debatiendo los temas de fondo de la educación.
Hasta el momento no se están discutiendo políticas educativas, ni la capacitación de los docentes, tampoco se pone sobre la mesa las necesidades de los docentes para que estos puedan desarrollar de la mejor manera posible su labor.
Es importante remarcar que los gremios a nivel nacional y provincial están tomando la prerrogativa que nos otorga la Ley de Educación Nacional y la Ley de Financiamiento Educativo. Estas normas hablan claramente de paritarias nacionales, habla de la discusión de salarios, de condiciones de trabajo, entre los gremios y el Estado, tanto en la Nación como en la Provincia.

Es importante el momento que se vive porque todos los gremios nacionales están apuntando a discutir con el Ministerio de Educación Nacional, con el Consejo Federal y demás autoridades, un salario cuyo piso sea igual para todos los docentes del país.La ley de Financiamiento es muy clara en este sentido, porque reza
que ante un problema de educación en cualquiera de las provincias, la Nación tiene la obligación de ira en ayuda de esa jurisdicción, para solventar las diferencias económicas que pidieran existir, para que no se produzca esa falta de prestación de servicios (como sucedió en el Chaco) de los docentes. En Santiago como en otras provincias, hay docentes (aunque no son muchos) que no llegan a cobrar los 800 pesos y esto no debería ser así porque la Nación se comprometió a auxiliar esos casos para apoyar a las provincias.
Hoy lo razonable es que un docente cobre un sueldo de bolsillo no inferior a 1.000 pesos. El salario debería ser de 1.000 pesos para arriba. Que este monto se componga con el incentivo nacional y con la ley de financiamiento educativo, no importa porque lo sustancial sería que no sea inferior a esa cifra.
Ante esta realidad los estados provinciales deben comprender que no pueden desaprovechar el ámbito del Consejo Federal de Educación; los estados provinciales deben entender que esa es la mesa de dialogo donde pueden plantear sus necesidades.
Debe quedar en claro que tanto el Consejo Federal como el Ministerio de Educación de la Nación, serán quienes van a definir toda la política educativa del país. Se acabó aquel tiempo en cada provincia hacía y deshacía a su gusto y antojo. Con la nueva ley de educación, cambió ese esquema de tal forma que los ministros de educación tienen el gran trabajo de discutir y profundizar sus propuestas en el Consejo Federal.

(*) Secretario General del Sindicato Argentino de Docentes Privados.