13 de julio de 2008

Compromiso

El actor Yan Pilán desde hace varios años se empeña en hacer de su vocación una propuesta profesional dentro de la escena santiagueña con su emprendimiento “La Casa”, una de las mejores muestras del teatro independiente. Atrás quedaron años como monje de clausura y su paso por la facultad de Derecho. “Había que romper ese estigma de la actividad independiente; hoy estoy absolutamente convencido que querer es poder. Todo lo que logramos lo testimonia”, dijo.
El teatro lo reafirma.
“En el curso de mi vida teatral llegó el momento en que comprendí que el arte era algo más que un gusto personal. Fue cuando descubrí junto a otra gente que era necesario para nosotros. Comprendimos que la experiencia del hecho teatral era esencial a nuestras vidas, como grupo. Nos dimos cuenta que no podíamos dejar de hacer teatro”, reflexiona.

Asegura que comprendió que el teatro comenzaba a exigirle, dejando de ser un simple gusto para convertirse en una necesidad vital.
En los últimos años ha demostrado que puede ser considerado el protagonista de un teatro comprometido. “Todos somos eternos buscadores, esto me hace orientar hacia el compromiso social”, sentencia.
Habrá que creerle.