4 de agosto de 2008

El sistema político

No obstante la desgraciada fama que este pueblo había adquirido por la pasta aguantadora de su carácter pasivo, que le permitía soportar dominaciones de más de medio siglo, siendo como en realidad era Santiago, un punto negro en el cuadro general de la República, no obstante eso, decimos, esta provincia no ha carecido nunca de los elementos necesarios que salvarán su honor ante las demás hermanas. (...) Las revoluciones fracasaron siempre, porque quizá faltaron elementos militares bastante aptos que las dirigieran y porque ya se sabe lo difícil que es sacar de raíz un árbol secular que tantas raíces había echado en 55 años de existencia, o sea de gobierno sin control. (...) Por otra parte, una dominación tan larga y cruenta, que necesariamente debió cometer cuando menos grandes faltas y grandes errores; una oligarquía que tuvo que contrariar tantas aspiraciones, que herir tantos legítimo intereses, y que despertar por lo mismo odios y venganzas; un nepotismo que habíase creado mil resistencias, que periódicamente hacían explosión en revoluciones fracasadas, que eran como gases compromisos buscando siempre escape; es explicable, sin duda, que al caer suscitara esas agitaciones violentas de parte de un pueblo tantos años oprimidos.


Olaechea y Alcorta, Baltasar Crónica y geografía de Santiago del Estero, 1907.
Págs. 345, 367-369.
Extractado por Alberto Tasso y publicado por primera vez en Quipu de Cultura. 1991