5 de agosto de 2008

Sin los docentes no se puede


No se puede debatir sobre educación si antes no se piensa en un proyecto del país, según Claudio Corries, secretario de Acción Social del Sindicato Argentino de Docentes Privados.

Para Claudio Corries, secretario de Acción Social del Sindicato Argentino de Docentes Privados en el orden nacional, si bien el papel del docente no está desvalorizado, en la sociedad argentina se produjo una mutación en valores como el respeto a la autoridad, al conocimiento y a la información. De manera que aquello que antes era un símbolo del saber, como el maestro que quizás sigue siendo conceptualmente un símbolo en ese sentido, hoy por contradicciones de la sociedad ha sido relegado a un lugar totalmente opuesto. Al respecto aclaró que esto tendría más que ver con la sociedad que con los gobernantes.
Para el especialista si bien hoy la sociedad exterioriza un desprecio hacia la función del maestro, al mismo tiempo sigue considerando que cuando alguien se destaca en alguna actividad por sobre los demás, merece el calificativo de maestro.
Ante esa realidad sí consideró que la sociedad argentina menoscabó el rol de la escuela y de la educación. Para graficar esa afirmación observó que en tiempos de elecciones, el debate sobre la educación del país no ocupa un rol central, "porque más allá de los discursos es tomada como un gasto de plata por los políticos".
Una vez más remarcó que la sociedad exhibe en los tiempos que corren un mensaje casi esquizofrénico sobre el rol de la educación y de los maestros. "Cualquiera diría que esto tiene que ver con un mensaje político que hemos vivido, caracterizado por el individualismo y la necesidad encontrar culpables afuera", sentenció.
Para Corries la sociedad buscaría encontrar culpables afuera de lo que le sucede, para responsabilizarlos de sus males. En ese marco dijo que la gente le reclama la escuela la propia frustración de la sociedad. "Si la sociedad es violenta la culpa de la escuela; si los chicos en la universidad fracasan la culpa es de la escuela. Así en medio de una sociedad donde todos se culpan entre si mismos, el maestro termina siendo el eje de todos los males", destacó.
Esa realidad incluso podría haber determinado que no pocos maestros renegaran de su profesión, "porque son señalados con el dedo por la sociedad, culpabilizados por sus males y encima les pagan una miseria". Ante ese análisis el lugar del docente pareciera el peor de todos los lugares.
"Esto llevaría a que las nueva generaciones de maestros que surgen en el país y en América Latina, cada día la labor del docente se relaciona más con empleo que con una cuestión vocacional", apunto.
Esa realidad para Corries se advierte con claridad en las dificultades que encuentran profesores y maestros para acceder a la formación. "Todos los educadores comprendemos que cada día competimos más con los medio de comunicación, con Internet, la televisión, con la opinión pública. Todo esto hace que el maestre llegue al aula cada jornada con una sensación de que no está preparado para su profesión", destacó.
Reforzó esa idea señalando que cuando los docentes reclaman más capacitación, siempre se les responde que eso puede esperar.
"A una sociedad que menoscaba la educación le pasa lo que está pasando a la sociedad argentina de hoy. Podemos seguir lo que estamos haciendo, pero las consecuencias están a la vista. La sociedad denota una dificultad para comprender la democracia como el mejor sistema que conocemos, así confunde la democracia con la votación y la educación con que los niños vayan a la escuela. Y si la educación es que los chicos vayan a la escuela estamos en el horno, porque esta es sólo una parte de la educación, dado que la responsabilidad de la educación comienza en la familia", afirmó.
Salir de esta situación para Corries, pasa porque la sociedad vuelva a discutir sobre educación "cuando se debate qué país queremos". En ese marco aseguró que no se puede debatir sobre educación si antes no se piensa en un proyecto del país y al mismo tiempo aclaró que la educación no se hace sin docentes.
Para apuntalar un cambio dijo que hoy existen herramientas muy valiosas, como por ejemplo una nueva ley de educación, una ley para financiar la misma "y una ley de educación técnica que permite volver a pensar la educación al servicio de un proyecto productivo, que no es lo mismo que al servicio de las empresas".
Finalizó: "Pero por sobre todo debemos saber que los docentes siguen manteniendo la esperanza, por eso siguen en las escuelas".