14 de agosto de 2008

La batalla del centavo

Por un lado están los que dicen que la corrupción se combate desde arriba, poniendo el ejemplo en los funcionarios públicos. Y por el otro hay gente que sostiene que el combate a los corruptos podría ser más arduo de lo que parece, porque habría que comenzar desde abajo.
Hace unos años, un grupo de gente lanzó en Buenos Aires, la campaña del centavo. En las pocas apariciones en los diarios de este grupo, se pedía a la gente que pidiera el centavo de vuelto en los negocios. Es decir que si un zapato cuesta 29 pesos con 99, se pidiera ese centavo de vuelto al comerciante para que no termine costando 30 pesos.
Cualquiera podría pensar que se trata de una fútil esperanza, creer que porque se pida el vuelto de un centavo se acabará con la corrupción. Pero si nos acostumbramos a los pequeños actos, luego podríamos ir subiendo en la escala, pidiendo a los funcionarios que no busquen a sus hijos en la escuela con los autos oficiales y así hasta llegar a los resonantes casos de los que se ocupa a diario la prensa nacional.
Si las grandes fortunas en todo el mundo tienen su origen en un miserable centavo, bien podría entonces la batalla contra la corrupción comenzar con ese mismo centavo.