9 de agosto de 2008

La poesía española


José Antonio Ávila

No es fácil hablar de poesía en los tiempos que nos ha tocado vivir, pero a favor de la amistad que te profeso y a petición, intentaré plasmar algo de lo que pienso.
La poesía que hoy se hace en España, es fruto de la de antaño, cualquier poeta que se precie, debe haber leído a los Machado, Lorca, Neruda, Hernández, Cernuda, Aleixandre y otros que sería muy extenso describir. Aunque muchas veces comprobamos que la ignorancia de las letras no supone una incapacidad para la Lira. Un poeta nace y flota en el mundo de la poesía sin que necesariamente su obra deba ser expuesta al público, pero aquel que no es poeta de nacimiento, naufragará tarde o temprano aunque su poder le exponga los libros en las librerías.
La poesía renovada, nueva, es una forma de protesta de los poetas de hoy. Esas criaturas que con un Master escrito con rima o sin ella, intentan crear algo ajeno y huérfano de pasado. ¿Acaso ello es una pretensión errónea?... no lo creo. Aunque mi excelso abuelo (que era sabio) me decía; un poema debe tener los ingredientes de una buena faena a un toro en el campo; hay miedo, incertidumbre, necesidad y locura... Yo escribo para los olvidados, los pobres, las putas, los que nada esperan, los desahuciados y todo aquel u aquella que sienta dolor del ruido y placer del sonido".

Lamentablemente la poesía está llena de ególatras y narcisistas que se acuestan en camas de plumas de seda y se convierten en chulos inaguantables.
Publicar en España es sinónimo de dos cosas, o eres un poeta o tienes poder. Pocos hay del primer caso y muchos del segundo, por lo que los lectores cada vez más numerosos compran menos poesía. Bécquer nos decía allá por el siglo XIX "una oda sólo es buena de un billete del banco al dorso escrita" y lamentablemente la valoración de la poesía ha variado poco desde la vida y muerte de nuestro ilustre Sevillano.
Hay una pregunta que se hacen los poetas de antaño y hogaño. ¿Se ha escrito todo en poesía? Afortunadamente queda mucho poeta por descubrir y mucha poesía por sentir. Un poeta es una criatura agarrada, cogida y en cierta medida atada a la palabra, de nada le sirve a un poeta escribir algo si nadie lo va a leer, sentir o entender, puede que escriba una obra maestra y la meta en un cajón, pero mientras no conecte con el corazón de los poetas pasivos, será un proyecto inútil, olvidado y quizás... muerto.
Ungaretti decía; Sería absurdo, tratándose de un verdadero artista, que éste no buscara ser comprendido lo más pronto posible por el mayor número de personas. Sería absurdo escribir sin pensar en un lector, en el mayor número de lectores. Nunca hubo divorcio entre el público y el artista.

Espero que mi opinión te sirva para lo que me pedías. Si no es así, te ruego sepas disculpar mi incapacidad... tantas veces demostrada.
Recibe un abrazo.

José Antonio Ávila